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Protección de datos y licencias

Tratamiento de datos personales

Quién responde por la consulta

La consulta ciudadana es del municipio: él decide su alcance, la autoriza y la convoca, en el marco de la ley orgánica de municipalidades. Bajo el mandato escrito que exige el artículo 8 de la Ley 19.628, el municipio es el responsable de los datos y DDLS es su mandatario. Los derechos de acceso, rectificación y supresión se ejercen ante la municipalidad; una solicitud dirigida a la dirección del final de esta página se deriva a ella.

Autorreporte municipal

Lo que el equipo municipal envía a nuestros servidores son notas de cero a cien sobre procesos de gestión, identificadas por el proceso evaluado. El documento no registra quién respondió ni desde qué unidad: sin ese nexo, esas notas no son dato personal.

El informe y el examen sí tienen campos de texto que escribe el municipio, entre ellos el nombre de la máxima autoridad. Esos campos no se envían a ningún servidor: se guardan en el navegador del propio equipo, caducan a los treinta días conforme al artículo 6 de la Ley 19.628, y un botón los borra en el acto. Sí se imprimen en los documentos que el municipio decide emitir: el informe preliminar y el Examen Local Voluntario los llevan escritos, y de esa difusión responde el municipio.

Consulta ciudadana

El texto que escribe un vecino puede contener datos sobre sí mismo o sobre terceros. Constituye tratamiento de datos personales bajo la ley chilena y se rige por las siguientes reglas:

Dónde se procesa

El texto del vecino viaja encriptado desde su teléfono, y se recibe y se traduce en infraestructura de Netlify, Inc. (Estados Unidos): es una transferencia internacional, y como tal se declara en el mandato y en el aviso que el vecino lee antes de escribir. El texto se procesa en memoria y no se almacena en ninguna parte. La traducción corre dentro del propio programa, de modo que el texto no se entrega a ninguna empresa de inteligencia artificial. Lo que queda guardado está en Google Firestore, y son seis campos: la campaña municipal desde la que se respondió, la comuna, el tema, la nota que puso el vecino —de cero a cien, en cuatro peldaños—, el nivel del modelo al que ese tema pertenece —datos del territorio, gestión municipal o la pregunta ancla— y el mes. Mientras una respuesta queda a medio terminar, la acompañan las dos opciones que el sistema le ofreció al vecino para que eligiera entre ellas; se borran en cuanto elige.

Ninguno de esos campos guarda hora ni minuto: el más fino es el mes (la hora exacta, en una comuna de mil habitantes y sobre un tema sensible, podría alcanzar para identificar a quien escribió: por eso no se guarda junto a la respuesta). Dos precisiones, para no prometer de más. La base de datos, como cualquier base de datos, conserva por su cuenta la hora en que creó cada registro: no es un campo nuestro, no se consulta, y no viaja en la entrega al municipio. Y el sistema anota el minuto de la última respuesta de cada campaña para frenar los envíos automáticos, en una cuenta que no guarda nada del contenido.

Este sitio de documentación no le pide ningún dato: no tiene formularios, no usa cookies, no mide audiencia y no carga nada de ningún tercero. Hasta las tipografías se sirven desde este mismo dominio, para que ningún otro servidor llegue a saber que usted está leyendo esta página. Lo que sí ocurre, como en cualquier sitio de internet, es que el servidor que lo entrega —Netlify— registra la solicitud, y en ese registro queda la dirección IP desde la que se pidió la página.

Lo que DDLS conserva

Mientras la consulta está abierta se guardan las respuestas ya descritas —campaña, comuna, tema, nota, nivel y mes—, sin autor y sin el texto que las originó. El agregado que se muestra en pantalla se calcula sobre ellas cada vez que alguien lo pide y no se guarda aparte. Ninguna cifra se publica con menos de cinco respuestas detrás, ni con menos de diez en los temas sensibles.

Al cerrar el encargo, esas respuestas se entregan al municipio y se suprimen de nuestros servidores, junto con el contador de tráfico de la campaña, y se emite el certificado escrito de esa supresión. Lo único que DDLS conserva después es el indicador agregado —el mismo que se pudo publicar, con esos mismos umbrales—, para comparar territorios y mejorar el instrumento. El municipio mantiene sobre el de su comuna un derecho de uso permanente, gratuito e irrevocable.

No vendemos ni cedemos a terceros lo que se recoge en una consulta. El agregado se usa para lo que dice el mandato —comparar territorios y mejorar el instrumento— y para nada más.

Las dos cosas tienen nombre en la ley que rige hoy, la 19.628. La respuesta que se guarda mientras la consulta vive es el resultado de un procedimiento de disociación —su artículo 2 letra l): el tratamiento que hace que la información obtenida «no pueda asociarse a persona determinada o determinable»—, porque el texto se descarta y el autor no se registra en ninguna parte. El indicador que se publica, y que es lo que se conserva, es un dato estadístico —artículo 2 letra e): el que «en su origen, o como consecuencia de su tratamiento, no puede ser asociado a un titular identificado o identificable»—, y lo que lo vuelve tal es el umbral. Que un dato así quede fuera del ámbito de la ley no lo dice ningún artículo con esas palabras; se desprende de leer esas definiciones junto al artículo 1 y al artículo 2 letra f). Desde el 1 de diciembre de 2026, cuando entre en vigencia la Ley 21.719, deja de ser una lectura: su artículo 2 letra k) establece que un dato anonimizado deja de ser un dato personal.

Licencias de los datos oficiales

La publicación de un dato por un organismo del Estado no habilita por sí sola cualquier uso. DDLS revisa la licencia de cada fuente y la declara en la ficha del ámbito, con cuatro estados posibles.

El detalle ámbito por ámbito está en Fuentes y licencias.

La normalización, el cálculo y la comparación contra estándar son de DDLS, y así se declaran cuando la licencia de origen lo exige. Las cifras derivadas de conjuntos con licencia Creative Commons Reconocimiento-CompartirIgual 4.0 —los del Censo 2024 del INE— se publican bajo esa misma licencia, que es lo que esa licencia obliga a hacer.

Contacto

Consultas sobre tratamiento de datos, licencias de fuente o ejercicio de derechos: sergio.molina@terceraletra.cl.